Servicio de Orientación y Terapia de Pareja
Desde un enfoque ecléctico y apoyado, sobre todo, en la
Terapia Centrada en las Emociones (modelo que ha mostrado mayor
eficacia en terapia de pareja) y los modelos de orientación Sistémico y
Cognitivo Conductual (uno de los más eficaces en terapia de pareja), el
servicio de orientación y terapia de pareja que ofrecemos tiene como
objetivos principales:
La relación de pareja constituye uno de los pilares más importantes en la vida del ser humano y una fuente fundamental de nutrición emocional en la vida adulta.
- Mejorar la comunicación en la relación de pareja,
potenciando las
interacciones que llevan a una mayor intimidad y a una relación más
armónica.
- Aprender a resolver los conflictos, diferenciando lo
solucionable de
lo irresoluble, utilizando habilidades de resolución y de negociación,
aceptando las diferencias personales y priorizando la protección del
vínculo.
- Potenciar los recursos de cada miembro y la adquisición de actitudes
y comportamientos que refuercen los vínculos afectivos e incrementen
los niveles de satisfacción y felicidad en la relación de pareja.
Nos centramos en el desarrollo de patrones funcionales que nutran a la
pareja emocionalmente y pueda protegerla contra posibles cambios y
crisis que le exigirá adaptarse a situaciones y problemas que,
inevitablemente, encontrará a lo largo de la vida. Así, ofrecemos la
construcción de un espacio donde se pongan de relieve los sentimientos
implicados en los conflictos de pareja y las pautas interaccionales,
ayudando a que la pareja mejore su vida en común, reconstruya su
relación de forma positiva y desarrolle un mayor ajuste y una mayor
intimidad.
Los conflictos de
pareja
Según diferentes investigaciones, la relación de pareja incide tanto en
la salud mental como física puesto que la calidad de la relación afecta
al desempeño del sistema inmune. Así, los conflictos de pareja aumenta
no sólo la probabilidad de enfermar sino que también posibilita que los
hijos e hijas sufran elevados niveles de estrés y un mayor índice de
fracaso escolar, problemas de comportamiento, depresión...
Habitualmente, sólo suele buscarse ayuda para salvar una relación de
pareja cuando ésta se encuentra muy deteriorada o en crisis. Si bien,
una de las mejores maneras de resolver los conflictos de pareja es
tratar de prevenirlos en la medida de lo posible, el hecho de buscar
ayuda ante las primeras señales de aviso de crisis o problemas en la
relación también ayudaría a disminuir el índice de rupturas y todo el
sufrimiento que genera antes y después de producirse la misma. Así
mismo, distintos estudios indican que las principales señales que
predicen la ruptura de una relación de pareja son: el planteamiento
agresivo, negativo y acusador en las discusiones, aunque se haga sin
alterase (críticas, desprecio, actitud evasiva, actitud defensiva...),
el sentirse abrumado/a, los intentos de desagravios o de disminuir la
tensión fracasados, los pensamientos negativos sobre la relación...
Así, si la capacidad que tiene cada miembro de la pareja de inducir
emociones negativas en el otro es un buen predictor de la disarmonía y
la ruptura, introducir pequeños cambios en los patrones de comunicación
emocional, puede ser un buen comienzo para abordar los conflictos de
pareja y mejorar la relación.


