Servicio de Orientación y Terapia Individual
Desde un enfoque ecléctico, tratamos de integrar la eficacia de distintos modelos de terapia (Cognitivo-Conductual, Sistémico, Humanista, Terapia breve...) y distintas técnicas (PNL, EFT, EMDR, relajación...) en el tratamiento eficaz de diferentes problemas que pueden estar interfiriendo en el bienestar de la persona (ansiedad, depresión, miedos, fobias, baja autoestima, estrés, duelos y pérdidas, trastornos del sueño, pesadillas, inseguridad, dificultades en las relaciones con los demás, problemas afectivos, crisis vitales personales y familiares...).
Si siempre haces lo mismo, sólo obtendrás lo que ya tienes. Si deseas algo nuevo y obtener resultados diferentes, utiliza nuevas estrategias. Si alguien puede, tú también puedes.
El Servicio de Orientación y Terapia individual se traduce en un proceso de ayuda práctico y eficaz cuya finalidad es aliviar el sufrimiento, promoviendo en la persona su desarrollo personal, su evolución y la utilización consciente de los recursos que le faciliten la mejora de la relación consigo misma y su entorno.
El Servicio de Orientación y Terapia individual tiene como
objetivos principales:
- Potenciar las competencias personales, ayudando a que la persona
mejore su autoestima y adquiera un mayor nivel de consciencia en
diferentes ámbitos: personal, familiar, laboral...
- Dotar a la persona de las habilidades y recursos necesarios para que
pueda utilizar la mente a su favor, manejar sus dificultades y
emociones de forma eficaz y tener una vida más plena.
Los beneficios de
la orientación y la terapia individual
El número de personas que desea y asume la responsabilidad de mejorar
su calidad de vida y enfrentar sus conflictos crece a diario. La
valentía que supone reconocer un problema y pedir ayuda es el primer
paso para liberarnos del malestar emocional y mejorar nuestra salud
mental de una forma eficaz. Los beneficios de realizar una psicoterapia
individual pueden ser múltiples (conseguir un mayor autoconocimiento,
potenciar la autoestima, mejorar las conductas y relaciones con los
demás, disminuir o aliviar el sufrimiento, corregir formar erróneas o
distorsionadas de percibir la realidad, optimizar los propios
recursos...). Sin embargo, para obtener éstos y otros beneficios, la
persona ha de reconocer el problema, creer en la necesidad de cambiar
lo que depende de sí misma y comprometerse con el proceso. Es entonces
cuando, de forma personalizada, el psicoterapeuta puede facilitarle el
cambio mediante distintas herramientas (cognitivas, emocionales,
conductuales, relacionales,...) y técnicas de relajación, PNL, EFT,
EMDR..., integradas en distintos modelos de terapia de eficacia probada
(Cognitivo-Conductual, Sistémico, Humanista, Terapia breve...).


